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Implantes dentales: no es oro todo lo que reluce

¿Dónde está el orgullo del Dr. Ratón Pérez? 


-Respondemos en este post a algunas de las dudas más frecuentes que nos trasladan nuestros pacientes sobre esta técnica odontológica


-El mejor consejo que podemos dar es este: a la hora de enfrentarse a la decisión de colocar implantes hay que buscar un equipo profesional cualificado y de confianza


-Ten presente que tan importante como la colocación de los implantes es el mantenimiento posterior: ¡solicita un plan tanto de rehabilitación como de mantenimiento!

 

El implante dental es uno de los temas de moda en Odontología. España es, de hecho, uno los países del mundo donde más implantes dentales se ponen cada año. La guerra de precios está abierta y el mercado ofrece múltiples alternativas. El problema es que muchas de ellas pueden ser engañosas, ofertas ‘gancho’ del tipo ‘anzuelo para que piques’. Pero esto no es un supermercado o una tienda de productos. La salud, tu salud, no debe estar en oferta.

Es cierto que un tratamiento de rehabilitación de implantes puede resultar de alto presupuesto. La tecnología que se requiere, en muchos casos por ser novedosa y sofisticada (con complejos procesos de investigación, desarrollos de ingeniería y de innovación científica), así lo condiciona. Y es cierto también que existen sistemas de comercialización que permiten hacer una mejor gestión de los costes y, así, llegar a un producto final mas ajustado en precio.

Pero no nos engañemos: nadie da duros a cuatro pesetas y normalmente los presupuestos finales en casi todos los casos son similares. E incluso los que parecen más baratos al final terminan resultando caros.

No todos los implantes son iguales. Existen distintos tipos, unos mas baratos que otros, esto va en relación con el fabricante o con la marca. Hay implantes de fabricación española, americana, alemana, suiza, china, de Europa del Este… Quizá se entienda mejor con este ejemplo: comparemos los implantes con los automóviles. Existen distintos tipos de coches, ¿no es cierto? Y no todos valen lo mismo. KIA, Hyundai o Skoda tienen precios diferentes a BMW, Mercedes o Porche. ¿Dónde esta la diferencia? Pues con los implantes pasa algo parecido.

Y existe asimismo publicidad que puede llevar a engaño. Por ejemplo: cuando se dice “implantes dentales desde 300 euros”, solo se hace referencia a lo que cuesta una de las piezas de que consta el sistema de rehabilitación. Solo se hace referencia al implante propiamente dicho, la pieza o raíz artificial (tornillo o tirafondo) que va insertada en el hueso, pero no a TODO LO DEMÁS. Faltaría el pilar transepitelial y el diente artificial que va sobre él.

Desde nuestro punto de vista, los tratamientos de este tipo no se deben gestionar primando el interés mercantilista, afrontarlos como si de un supermercado o una tienda de productos se tratase.

Sé prudente si en la publicidad descubres técnicas demasiado agresivas con ofertas-gancho que hagan referencia a precios muy baratos o supuestas subvenciones, o donde te prometan actuaciones gratuitas, como, por ejemplo, en el diagnóstico. Esto debería hacer saltar todas tus alarmas. Claramente en estos casos la mayor preocupación es la comercial, la necesidad de captar el mayor numero de clientes o de vender el mayor numero de ‘producto’ para satisfacción de la compañía. Se está perdiendo el principal objetivo: la restauración y el mantenimiento de la salud.

Pero ¿implantes para qué?

En la actualidad, sin tener en consideración las circunstancias individuales de cada paciente, los implantes dentales son el mejor sistema de restitución o rehabilitación protésica de dientes en la boca. Son el sistema mas adecuado para reemplazar los dientes perdidos.

Pero, ojo, aunque se parezcan a los dientes naturales y, en algunos casos, a simple vista puedan no distinguirse de los dientes naturales, la realidad es que son un artificio. No son dientes naturales y, como tales, se comportan de forma distinta a los dientes naturales. Se parecen más y se comportan de modo parecido -con sus peculiaridades por estar en la boca- a las prótesis o elementos protésicos mecánicos no biológicos que se insertan en otras partes del organismo, por ejemplo las prótesis de cadera, las prótesis valvulares mecánicas, etc.

El sistema de rehabilitación con implantes dentales sustituye a un diente de forma completa, tanto en su porción radicular (raíz) como en la coronal (parte del diente que se ve).

Por ello, cuando se acomete la necesidad de recurrir a ellos es muy importante -y aun diría que es lo mas importante- que se haga un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento acorde con un exhaustivo estudio de cada caso, donde se tengan en cuenta todas las circunstancias del paciente, tanto las locales (en su boca) como las generales (antecedentes médicos y otras circunstancias personales y sociales).

Otro aspecto importante es que NUNCA se debería acometer un tratamiento de rehabilitación con implantes si no vamos a poder hacer un seguimiento y controlar sus mantenimientos. 

Por lo tanto, con los implantes no es oro todo lo que reluce.

Existe una honda preocupación entre los profesionales de la Odontología por la vorágine que vivimos con los implantes. En CLINICA DENTAL EUSKALDUNA compartimos esta inquietud con otros compañeros en los diferentes congresos médicos a los que acudimos, como el último SECIB de Cirugía Oral de Palma. También por la proliferación de clínicas dentales que como hemos comentado priman lo económico por encima de lo sanitario, así como por las funestas consecuencias futuras que todo ello tendrá para algunos pacientes.


Nuestra recomendación es sencilla
: para que lo barato NO te acabe resultado caro, a la hora de acometer un tratamiento de rehabilitación con implantes, aunque se trate de un solo diente: 

o   Busca y elige a un equipo profesional cualificado, de experiencia contrastada y que te trasmita confianza.

o   Que extreme el cuidado en el diagnostico y la planificación del tratamiento, y que no tenga ‘prisa’ en la colocación de los implantes.

o   Que sea igualmente riguroso y fiable en el pronóstico.

o   Exige un plan de seguimiento y mantenimiento de lo rehabilitado.

o   Si tienes dudas, pide siempre una segunda opinión.

 

Desconfía de:

o   Contratos que exijan pagos anticipados.

o   De los estudios gratuitos.

o   De los tratamientos exageradamente baratos.

o   De la ausencia de una planificación futura


Con todo esto y unos hábitos de higiene y de salud oral adecuados, resultará sencillo sortear las complicaciones que puedan ir surgiendo y se conseguirá que el tratamiento sea un éxito a lo largo de los años.


Dr. A. de Juan Galindez.