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¿Qué fue del orgullo del Dr. Ratón Pérez?

La decisión de la Universidad del País Vasco (UPV-EHU) de excluir Odontología de la nueva Facultad de Basurto y dejarla ‘aislada’ en el campus de Leioa indigna a profesores y alumnos del grado, pero la triste realidad es que se han hecho méritos para que estemos en esta situación

¿Por qué nos sorprende la decisión de que en el plan de traslado de la Facultad de Medicina al lado del hospital de Basurto no cuenten con Odontología?

 

‘De aquellos polvos vienen estos lodos’.

En el traslado a la nueva Facultad de Medicina de la Universidad del País Vasco (UPV-EHU), que estará ubicada junto al Hospital de Basurto, no se contará finalmente con Odontología. Salvo nuevo cambio de rumbo, esta Ciencia de la Salud seguirá impartiéndose en el campus de Leioa. La medida ha generado un enorme cabreo e indignación entre los profesores y alumnos del grado, pero la pregunta que debemos hacernos es: ¿por qué nos sorprenden ahora decisiones como esta?

Y también:

o   ¿Qué motiva la protesta en cuanto a que en Medicina NO se considere a los odontólogos?

o   ¿La Odontología está perdiendo la batalla respecto a abanderar la salud en el ámbito oral?

 

Preguntas que exigen una reflexión profunda sobre lo que está ocurriendo realmente en la disciplina de Odontología.

Preguntas que se responden observándonos reflexivamente,  viendo lo que ocurre en nuestro sector, donde la preocupación más importante en los últimos tiempos ha sido ‘la belleza de la sonrisa’, dominados tanto por los gurús de la estética -mas esteticistas que otra cosa-, como por los gurús empresario/oportunistas que ven NEGOCIO en la colocación masiva de implantes, con métodos que conllevan actuaciones rápidas y baratas, sin importar a quién ni cómo. Lo importante es la producción y la rentabilidad, lo de menos es la necesidad y/o la conveniencia de la salud.

 

¿Por qué deben considerarnos una Ciencia de la Salud, si todo lo que transmitimos es que ‘lo más de lo más’ es conseguir una sonrisa bonita o perfecta?

¡¡¡Y para ello incluso se publicitan novedosos métodos de FINANCIACIÓN!!! 

ESTETICA y ECONOMÍA. Eso es todo.

 

¿Por qué, si no, aterrizan en nuestro sector entidades financieras o fondos de inversión formando parte de la oferta en cuanto a servicios odontológicos?

Sencillo: porque se trata de NEGOCIO. Ni más ni menos.

 

En los últimos años se ha producido un cambio de paradigma en cuanto a lo que era la SALUD ORAL.

A finales del Siglo XX, en España las necesidades básicas pasaban por poder conservar los dientes para masticar en condiciones, dado que en los años previos a la década de los 80 la situación era deplorable en cuanto a integridad de los dientes y muelas.

Con el desarrollo social y económico y con las políticas preventivas instauradas (PADI), hemos pasado a una situación de ‘bienestar’ dental que ha dejado la Salud Oral en segundo plano, poniéndose excesivo énfasis en la ESTÉTICA.

Y la estética es un negocio de primer orden, además de una BANALIDAD pasmosa.

 

Ahí está el gran error: la SALUD ORAL o BUCAL no es una banalidad en absoluto.

¡¡Porque en la boca hay mas cosas además de dientes!!

 

Y los dientes, por otro lado, pueden padecer otras enfermedades o patologías además de caries o problemas en las encías.  

 

En casi todos los congresos del sector de Odontología los temas principales son estética e implantes. No hay reunión científica que se precie en que no se hable de ello. Y con las salas abarrotadas de odontólogos interesados en aprender nuevas técnicas para colocar implantes estéticos.


Ejemplo:

o   Último congreso  de la Sociedad Española de Prótesis Estomatológica (SEPES) en Bilbao. Tema principal: la estética. Número de congresistas: casi 3.000.

o   Ultimo congreso de la Sociedad Española de Odontología Digital (SOCE) en Bilbao. Tema principal: ‘Metodologías digitales actuales para predecir y mejorar los resultados estéticos en los tratamientos odontológicos’. Mas de 1.500 participantes.

 

Entre los dos congresos, unos 4.500 participantes. Esto está muy bien, demuestra por dónde va el interés del sector odontológico.  

 

Pero si vamos al terreno de la salud y la patología… Ahí ya el asunto cambia, como que da más pereza a los profesionales.


Ejemplo:

o   Próximo congreso conjunto en Bilbao de la Sociedad  Española de Medicina y Patología  Oral (SEMO) y la Sociedad Española de Disfunción Craneomandibular y Dolor Orofacial. Ojo: reunión conjunta internacional de dos sociedades. Tema del Congreso: ‘Reivindicando la SALUD ORAL’. Se espera un nivel de participación que no llegará a los ¡300 asistentes!

Parece que no despierta tanto interés por parte del ‘público’ dedicado a la Odontología.  

Total, si eso a nivel de calle NO VENDE.

¿A quién le importa una mancha roja más o menos en la mucosa oral, o una ‘pupa’ en la boca si normalmente ambas, a veces, desaparecen solas o no duelen?

Bueno, el cáncer oral sí es importante, pero…

Además, el público general NO identifica que esas patologías tienen que ver con la Odontología.

¡Pero si ni siquiera a los propios odontólogos parece que les preocupa  y lo pasan por alto!

Es tan elevada la necesidad de producción, el mercantilismo, que luego pasa lo que pasa. En muy pocos protocolos de revisiones orales o bucales se incluye una historia clínica general completa: la exploración de las mucosas, de las glándulas salivares, de los huesos maxilares o de la funcionalidad de las articulaciones temporomandibulares.

En casi todos los programas informáticos de gestión clínica de pacientes están muy claros y presentes todos los apartados que hacen referencia a los datos económicos (‘debe y haber’); a códigos de tratamientos ejecutados o por ejecutar y sus respectivas facturaciones; alarmas y llamadas de atención sobre trabajos y cobros pendientes; descuentos a realizar; tiempos empleados en las actuaciones de los distintos colaboradores…

Un sinfín de datos de gestión y económicos. Pero se echa en falta dónde apuntar los datos de la HISTORIA CLÍNICA GENERAL del paciente, su historial farmacológico y alertas de interacciones, la evolución y los cambios en su estado de salud, etcétera, de una forma clara y prominente (Gesden/Infomed). Ocurre que no tienen importancia mas allá de si contraindican tratamientos facturables.

¿O tampoco? Porque ojos que no ven…    

 

Se ha banalizado tanto que pensamos que los dientes están en la boca o la cara solo para hacer bonito.

Con todo ello, las personas de a pie, los pacientes, nunca acudirían a consultar esos problemas salud a un odontólogo. ¿De qué nos extrañamos entonces?

 

Lo sano pude ser estético, pero lo estético no tiene por qué tener que ver con la salud.

A lo mejor tenemos que volver al modelo anterior y, al igual que ocurre con los oftalmólogos y los ópticos, activar de nuevo a los Médicos Estomatólogos, especialidad de la Medicina que desapareció de los planes formativos académicos en España a finales del Siglo XX. Dejar la Salud Oral a los médicos especialistas en Estomatología; y la estética, los implantes, las encías  y los dientes bonitos a los odontólogos.

O bien hacernos fuertes en Odontología y potenciar todas las especialidades. Al igual que existen médicos especializados en estética, permitir y reconocer a aquellos odontólogos a los que sí les preocupa la salud y se forman en la PATOLOGIA MEDICA DE LA BOCA al mismo nivel que otorrinolaringólogos u oftalmólogos.

Estos odontólogos, médicos y patólogos orales o bucales sí tendrían que estar junto a los estudiantes de Medicina en la nueva Facultad, cerca de los pacientes, por lo menos en su fase de especialización.

¿Todavía nos extraña que la Universidad decida que la Facultad de Odontología se quede en el campus de Leioa?

 

Fdo. Dr. R. Pérez.